Fuente: Prensa Expo Pioneros

Por: Ing. Agr. Wilbert Harder – Servicio Agropecuario, Coop. Chortitzer Ltda.

La agricultura en el Chaco Paraguayo está ocupando cada día más área, como también aportando mayor importancia en la economía de la zona.  Por tal motivo es clave considerar algunos principios importantes a tener en cuenta a la hora de llevar adelante un proceso agrícola en la zona.

El Chaco paraguayo posee un clima semiárido (hacia el Oeste, frontera con Bolivia y Argentina) a subhúmedo (zona del Rio Paraguay).  A pesar que las precipitaciones atmosféricas anuales, están entre 600 a 1.200 mm, existe un déficit hídrico muy importante. 

La evapotranspiración potencial anual en el Chaco Central está por los 1.500 a 1.700 mm por año, generando de esta manera un déficit de 300 a 1.200 mm por año. 

Manejar este déficithídrico es el mayor reto de la agricultura en el Chaco paraguayo y es la llave del “Éxito” y/o del “Fracaso”. 

Los suelos del Chaco Paraguayo en su mayor parte están formados por sedimentos a través de las escorrentías hídricas.  Testigo de esto sigue siendo hoy todavía el comportamiento del Rio Pilcomayo con sus enormes aportes de sedimentos, los meandros sedimentados y los desvíos de su cauce natural.  Los suelos del Chaco tienen una formación muy heterogénea, habiendo suelos con textura muy arenosa a suelos muy arcillosos. 

Prácticamente todos los suelos del Chaco (a excepción los muy arenosos) tienen una fertilidad buena, pero con problemas físicos de estructura que conlleva a un fácil sellamiento y consecuentemente a una baja tasa de infiltración.  Manejar estas características del suelo son un “reto no menor” para tener una agricultura exitosa.

Los suelos arenosos (Regosoles, Arenosoles) por su textura se prestan bien para el cultivo de maní, pero también para cultivos no muy exigentes en fertilidad de suelo y pocos sensibles a la salinidad del suelo, como son el sésamo y los porotos del genero Vigna.

Son suelos muy profundos, pero con baja retención de humedad, pero en varios lugares con napas de buena calidad disponibles para las raíces de los cultivos.   Los suelos de textura más limosa (Cambisoles, Luvisoles) son fértiles, profundos con capas de carbonatos a profundidades generalmente por debajo de los 70cm y de salinidad variada dependiendo de la zona en que se ubican. 

Estos suelos poseen una capilaridad muy elevada y son bastante susceptibles al ascenso de sales a través del agua de la napa freática y consecuentemente a su salinización (zona de napas cercanas a la superficie).  A pesar de eso son los suelos de mayor capacidad agrícola del Chaco, ya que tienen una muy buena capacidad de retención de humedad y son muy bien provistos de fertilidad natural.

Mapa de aptitud de uso de los suelos del Chaco Paraguayo





La producción de cultivos en base a un sistema de producción a secano seguramente continuará siendo por mucho tiempo el sistema más habitual.

El secreto de la producción a secano en un ambiente con déficit hídrico es aplicando la técnica de la acumulación de agua en el perfil del suelo previo a la siembra (Dryland Farming). 

Esto concretamente en el Chaco paraguayo significa, en el caso de cultivos de verano, hacer barbechos químicos y/o mecánicos durante los meses de primavera para acumular el agua en el perfil del suelo de las lluvias de setiembre a diciembre y sembrar a partir de mitad de diciembre en adelante. 

El barbecho consiste en mantener la parcela libre de cualquier planta viva.  En los suelos del Chaco de esta manera se puede acumular entre 160mm (en suelos arenosos en 2 metros de profundidad) hasta 240mm (en suelos limosos en 1.5 metros de profundidad) de agua útil. 

El Barbecho químico como técnica transversal en la agricultura de secano.

La época de siembra es una clave fundamental también, ya que los cultivos de verano habituales (algodón, soja, maní, sésamo, sorgo, maíz, porotos, etc.) tienen un buen potencial de producción sembrándolos en diciembre/enero, inclusive febrero. Además, esta fecha de siembra permite colocar el periodo crítico del cultivo fuera de la época de mucha demanda atmosférica de agua, teniendo una mejor tasa de uso de agua.

También existe la posibilidad del sistema de producción de los cultivos bajo riego. 

Últimamente hay bastante inversión en riego en la zona del AcuíferoYrendá, teniendo resultados muy interesantes y satisfactorios.  La utilización del agua de los ríos Pilcomayo y Paraguay para el riego de cultivos agrícolas en el futuro será muy interesante y prometedora.

Para tener éxito con la agricultura es importante, como fue mencionado anteriormente, elegir la mejor relación suelo-planta y tener, por sobre todo, un buen programa de rotación de cultivos, que deje a la empresa agropecuaria una buena rentabilidad pero también una sustentabilidad productiva a lo largo del tiempo.

Para esto, el programa de rotación de cultivos tiene que estar compuesto de un porcentaje importante de cultivos de gramíneasque aportan cobertura  (33 – 50 %) como son: sorgo, maíz, pastos, trigo, etc. y en un 50 – 67% de cultivos de renta, que en su mayoría no son aportantes de cobertura, como son algodón, soja, sésamo, maní, poroto, etc. 

En síntesis, se puede producir idealmente 1 a 2  zafras de cultivos de verano de renta sobre 1 cultivo gramínea de verano que aportó buena cobertura.  

Una de las mayores problemáticas en las parcelas agrícolas es la formación de áreas calvas que a veces llegan a representar de hasta el 25% de la superficie. 

El origen de los mismos es variado y puede deberse a diferentes factores como son quemazón de colleras de monte, hormigueros, pequeñas elevaciones topográficas con respecto a su alrededor, etc.  La recuperación de estas y la inclusión de las mismas en el proceso productivo es únicamente posible promoviendo la infiltración de agua en esos sitios, lavando las sales y generando el ambiente para que las semillas puedan germinar. 

El uso de maquinarias de labranza como son el Escarificador + Aireador y el Escarificador + Pozeadoren forma dirigida, pueden ayudar a alcanzar a que estas áreas se recuperen generando la cobertura de suelo.  En sitios con una proporción grande de esta problemática es importante trabajar con pastos gramíneas de mayor permanencia (más de 1 año).

Esta información es un resumen de la Disertación realizada en el marco de la Jornada de Semilleros y Fitosanitarios, realizada el 26 de mayo en el predio de Expo Pioneros y fue organizada por la Fundación IDEAGRO y Expo Pioneros, en coordinación con los Servicios Agropecuarios de las Cooperativas Chortitzer, Neuland y la Asistencia Técnica de Fernheim.  Auspiciado por Pioneros del Chaco y con el apoyo del MADES y PNUD para su proyecto Green Chaco.

Deja una respuesta